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Power BI

Power BI bonito ≠ Power BI útil: qué cuadro de mando financiero montar primero

6 min de lectura

Cuando una pyme descubre Power BI, suele pasar lo mismo: en unas semanas tiene veinte gráficos de colores… y sigue sin saber si llegará holgada a fin de trimestre. El problema no es la herramienta. Es no haber decidido qué medir primero.

Power BI es una herramienta excelente para finanzas —conecta con tu ERP, actualiza solo y deja los números al alcance de un vistazo— pero un cuadro de mando no se mide por cuántos gráficos tiene, sino por cuántas decisiones te ayuda a tomar. Esta es la secuencia que montamos primero en una pyme.

Empieza por la pregunta, no por el dato

Antes de conectar nada, define las 3 o 4 preguntas que un gerente necesita responder cada semana:

  • ¿Cómo está mi tesorería y cómo estará el próximo trimestre?
  • ¿Qué me deja margen y qué me lo come?
  • ¿Voy por encima o por debajo de mi punto de equilibrio?
  • ¿Qué tengo comprometido por delante (cartera de pedidos)?

Si un gráfico no ayuda a responder una de esas preguntas, no va en la primera versión del cuadro de mando.

El primer cuadro de mando, en tres bloques

1. Tesorería. La previsión a 13 semanas es el primer panel: saldo actual, evolución prevista y la semana en la que aparece una posible tensión de caja. Es el panel que más tranquilidad da.

2. Rentabilidad. Margen bruto por línea, producto o cliente, y la posición respecto al punto de equilibrio del mes. Aquí es donde casi siempre aparece la sorpresa: el producto «estrella» que vendía mucho y dejaba poco.

3. Actividad y KPIs. Cuatro o cinco indicadores —periodo medio de cobro y de pago, cartera de pedidos, ventas frente a objetivo— y nada más. La disciplina de quedarte en cinco es lo que hace que el cuadro se mire de verdad.

De dónde salen los datos

Lo ideal es conectar Power BI directamente a tu ERP (o a la base de datos contable) para que se actualice solo. Si todavía no es posible, se empieza con una carga periódica desde Excel: menos elegante, pero funciona desde el primer día. Lo importante es no esperar a tener la conexión perfecta para empezar a ver.

Un cuadro que se usa vale más que uno bonito

El mejor cuadro de mando no es el que tiene más visualizaciones, sino el que tu equipo abre cada lunes y usa para decidir. Empieza pequeño, con las preguntas que importan, y amplíalo cuando lo anterior ya esté en marcha.

¿Quieres saber qué cuadro de mando montar primero en tu empresa? Cuéntanos tu caso desde la página de contacto y te decimos por dónde ganarías visibilidad antes.

El contenido de Strategic CFO tiene carácter informativo y divulgativo y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal personalizado. Cada empresa debe analizar su situación particular antes de tomar decisiones.

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